Día de San Quirce: fiesta para recibir, agradecer y reivindicar

Como ya es tradición cada 16 de junio, los académicos celebraron el día de su patrón, san Quirce. Y lo hicieron recibiendo a dos nuevos miembros correspondientes: el periodista Guillermo Altares Lucendo y el filólogo Mario Pedrazuela Fuentes. Aunque elegidos hace meses, la Academia no había tenido aún oportunidad de entregarles los diplomas acreditativos.

Guillermo Altares se dirige al público

Redactor jefe de Cultura del diario El País, Guillermo Altares es autor de los libros Esto es un infierno. Los personajes del cine bélico, Una lección olvidada y Los silencios de la libertad. Altares agradeció su elección y subrayó el «honor» y la «emoción» que su ingreso le producen. «Mi familia compró una casa en Segovia hace cincuenta años y permitió así que pudiera descubrir mi lugar en el mundo», dijo el nuevo académico correspondiente, que recordó a tres personas clave en su vinculación con Segovia: Cándido Segovia, Fernando Delgado y Pedro Altares, su padre. «A lo largo de estos años he descubierto la tierra de Segovia, donde confluyen las culturas y se cruzan muchos caminos de Europa, como demuestran su Acueducto y su románico». Altares hizo alusión a los fueros de Sepúlveda, cuya tradición sigue viva, «porque todo el que viene a Segovia acaba siendo de Segovia».

Mario Pedrazuela recibe el diploma de manos de Enrique Gallego y Pablo Zamarrón

Mario Pedrazuela, doctor en Filología y licenciado en Derecho y autor de numerosas publicaciones, recibió de manos de Pablo Zamarrón, director de la Academia, el título que lo acredita como académico correspondiente. «Haber llegado aquí me parece un sueño. Agradezco a los académicos haberme acogido en esta casa, a la que empecé a venir, allá por los noventa, siendo un estudiante de Derecho, a escuchar conferencias», dijo. Pedrazuela reivindicó la tarea que queda por hacer en Segovia dentro de la investigación filológica, campo que él cultiva. «Segovia ha tenido grandes filólogos, como Francisco García Ayuso, descubridor del sánscrito en España, el cervantista Agustín García Arrieta o Ramón Cabrera, que llegó a dirigir la Academia Española en el Trienio Liberal».

Distinción a la UNED

La Academia de San Quirce distinguió al centro de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Segovia por su valiosa colaboración con los fines de la institución. Su directora, Mariló Reina, recogió el busto de Machado, reproducción de la cabeza del poeta que Emiliano Barral esculpió. «Recojo esta distinción en nombre de la UNED con orgullo y mucho honor. Como servidora pública que soy, no he hecho más que cumplir con una de las misiones que tienen nuestros centros universitarios: contribuir al progreso sociocultural de su entorno. Y esto no es posible si no es estableciendo alianzas con instituciones y corporaciones cuya misión coincide con la de nuestra Universidad. Esta Academia de San Quirce es una de ellas», dijo Reina, que destacó la contribución del académico Enrique Gallego Lázaro, también secretario de la UNED en Segovia, al establecimiento de esta fecunda alianza.

Mariló Reina, directora de UNED Segovia

La celebración del Día de San Quirce concluyó con una excelente interpretación musical del grupo Murmurare, integrado por Cristina Ortiz, Carla Muñoz, Lidia González y Beatriz Pérez, cuatro músicas y pedagogas de larga trayectoria dedicada a la música en general y a la música tradicional en particular. Seguidillas, nanas o cantos de ronda, acompañadas de piedras y tablas de lavar como elementos percutivos, hicieron de su espectáculo, Lo que cantan las piedras, un momento para reencontrarse con la tierra, la naturaleza y las raíces.

Valores

El director de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Pablo Zamarrón, aprovechó la festividad de San Quirce para ratificar el compromiso de la institución con la difusión de la cultura, los valores y el patrimonio de Segovia pese a las dificultades y la esasez de recursos, que está obligando a la Academia a buscar nuevas colaboraciones que refuercen sus ingresos para hacer frente a necesidades acuciantes.

Foto de familia de los académicos con las intépretes

«El edificio en el que tenemos la sede es muy antiguo y necesita un mantenimiento profundo y una actualización técnica de hondo calado. Aprovecho para agradecer al Ayuntamiento de Segovia y a la Diputación la ayuda que nos prestan, indispensable para nuestro funcionamiento, pero los medios con que contamos no permiten acometer otros proyectos más allá de los necesarios para subsistir. En conversaciones con asiduos a las actividades en el Aula, que no son pocos, se nos ha propuesto la posibilidad de que abramos una suscripción o fórmula similar, como una asociación de Amigos de San Quirce, lo que no descartamos. De cualquier manera, a nuestros compromisos adquiridos sumamos la intención de no dejar rémoras a quienes nos releven en la institución», señaló Zamarrón.

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