{"id":4021,"date":"2024-10-16T21:16:11","date_gmt":"2024-10-16T19:16:11","guid":{"rendered":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/?page_id=4021"},"modified":"2024-10-16T21:18:27","modified_gmt":"2024-10-16T19:18:27","slug":"presentacion-del-libro-huellas-de-segovia-en-el-exilio-de-1939","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/?page_id=4021","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n del libro \u00abHuellas de Segovia en el exilio de 1939\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Instituto Cervantes, 15 de octubre de 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sr. Director del Instituto Cervantes, D. Luis Garc\u00eda Montero; Sr. Director de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, D. Pablo Zamarr\u00f3n; Sra. Directora General, D\u00aa Raquel Caleya; Sra. Directora del Centro Asociado de la UNED en Segovia,&nbsp;&nbsp;D\u00aa Mar\u00eda Dolores Reina; Juan Manuel Moreno, compa\u00f1ero en esta presentaci\u00f3n, compa\u00f1eros de Academia, autores del libro, queridos amigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos muy satisfechos y agradecidos por tener esta oportunidad de presentar este libro en lugar tan emblem\u00e1tico como el Instituto Cervantes. Estamos seguros de que las personas de las que se habla en le libro, all\u00e1 en la estrella que habiten esbozar\u00e1n una sonrisa de complacencia al ser recordados aqu\u00ed, en esta instituci\u00f3n que representa los valores de la lengua y la cultura espa\u00f1olas con un sentimiento de universalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era Segovia una ciudad de unos quince mil habitantes en esas primeras d\u00e9cadas del siglo XX, como nos dej\u00f3 dicho el historiador y Acad\u00e9mico, \u00c1ngel Garc\u00eda Sanz, en su intervenci\u00f3n durante el Congreso celebrado el a\u00f1o 2004, centenario del nacimiento de Mar\u00eda Zambrano. Se\u00f1al\u00f3 entonces el profesor Garc\u00eda Sanz que Segovia era \u201cuna reliquia hist\u00f3rica, desconectada en el tiempo\u201d, con una econom\u00eda en decadencia, con un n\u00famero bajo de obreros y un padr\u00f3n de pobres abultado. Hasta los herederos de la peque\u00f1a nobleza hab\u00edan visto reducida a m\u00ednimos su posici\u00f3n social y econ\u00f3mica. Sin embargo, por parad\u00f3jico que parezca, las profesiones liberales: m\u00e9dicos, abogados, profesores y artistas estaban al alza. \u201cGrupo no muy numeroso, apunt\u00f3 \u00c1ngel Garc\u00eda Sanz, pero influyente en ideas en la medida en que ven\u00edan de otros lugares y se dieron cuenta que deb\u00edan poner su empe\u00f1o en conseguir cambiar la deriva decadente.\u201d Pueden leer el estudio detallado en&nbsp;<em>Pensamiento y palabra<\/em>, el libro editado por la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce y publicado por la Junta de Castilla y Le\u00f3n en 2005, pues ah\u00ed se muestra el contrapunto de la ciudad que quisieron despertar seg\u00fan la met\u00e1fora acu\u00f1ada por algunos de los intelectuales que fueron llegando a orillas del Eresma.&nbsp;&nbsp;Hasta el escritor canario Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, de viaje a la ciudad, mirando al acueducto, dej\u00f3 constancia en 1889, a sus lectores argentinos a los que enviaba cr\u00f3nicas quincenales de la Espa\u00f1a restauracionista, de que \u201cel tiempo ha gastado las aristas de los sillares volvi\u00e9ndoles romos\u201d, mas, enseguida, dej\u00f3 constancia de que el acueducto es \u201cun gigante que no ha desmayado un solo d\u00eda en su secular tarea y que, por las trazas, parece dispuesto a seguir desempe\u00f1\u00e1ndola todav\u00eda por no sabemos cu\u00e1ntos siglos m\u00e1s.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues, efectivamente, esa doble experiencia: la del tiempo que desgasta las aristas de la piedra y la constataci\u00f3n de la robustez del monumento, parecieron impulsar a esos grupos de personas que Garc\u00eda Sanz situaba entre las profesiones liberales, a emprender una tarea de renovaci\u00f3n. La Sociedad Econ\u00f3mica Segoviana de Amigos del Pa\u00eds, de car\u00e1cter ilustrado como es bien sabido, hab\u00eda sido refundada al comenzar el \u00faltimo cuarto del siglo XIX. En el libro de Jos\u00e9 Manuel Valles que se acaba de mencionar, tienen una muestra de las aportaciones que hab\u00edan iniciado en todos los campo de la cultura y tambi\u00e9n en la renovaci\u00f3n del urbanismo. Segu\u00eda viva al comenzar la segunda d\u00e9cada del siglo como muestra la reuni\u00f3n de la Junta General Extraordinaria que se celebr\u00f3 en 1911 para impulsar los estudios en Taquigraf\u00eda y Mecanograf\u00eda con objeto de mejorar la formaci\u00f3n de j\u00f3venes y poder as\u00ed incorporarse a las, como se\u00f1alaba la memoria, \u201c\u00fatiles aplicaciones que en la vida moderna\u201d tienen. Para esa fecha hab\u00eda llegado ya a Segovia Blas Zambrano, si bien nacido en la Baja Extremadura, se hab\u00eda curtido, primero, en las luchas obreras de los mineros de la zona onubense de R\u00edo Tinto, luego hacia finales de siglo, lo hizo ya en Granada, donde se acentu\u00f3 la crisis de la clase obrera al dejar de llegar los productos cubanos y filipinos. Formado en la Uni\u00f3n Republicana de Salmer\u00f3n, hab\u00eda pasado por Madrid el oto\u00f1o de 1908 en el grupo de Mar\u00eda de la Rigada, catedr\u00e1tica de la Normal madrile\u00f1a, de excelente formaci\u00f3n. Su llegada a Segovia supuso un empuje al magisterio, y ello coincidi\u00f3 con las primeras iniciativas para impulsar la Segovia dormida, como la describiera a\u00f1os despu\u00e9s Agust\u00edn Moreno, con el \u00e1nimo de que despertara y se pusiera a tono con la robustez del monumento que la presid\u00eda. Ah\u00ed fueron sumando personas y proyectos culturales, y algunos empresariales como el de la catalana f\u00e1brica de Klein y otros que han sido estudiados con detalles por historiadores segovianos. Sin duda, bien conocida es la fundaci\u00f3n de la Universidad Popular sobre la herencia de la Sociedad Econ\u00f3mica que mostraba signos de agotamiento. Fue el mayor de los impulsos con un radio de acci\u00f3n que se fue ampliando a pueblos de la provincia. El proyecto&nbsp;&nbsp;vio la luz en 1919 junto con la fundaci\u00f3n de la Sociedad Filarm\u00f3nica Segoviana, nacida un a\u00f1o antes. Eran signos de revitalizaci\u00f3n, impulsados por profesores del Instituto, por algunos funcionarios de la ciudad, por periodistas y por los propios medios de comunicaci\u00f3n, por editores como Carlos Mart\u00edn, por maestros y maestras que sal\u00edan de las dos Normales que exist\u00edan en la ciudad, la de maestros desde 1914 y con la cercan\u00eda del impulso que proyectaban intelectuales desde Madrid y, sobre todo, desde la Residencia de Estudiantes. Seguramente la resurrecci\u00f3n econ\u00f3mica tuvo un devenir m\u00e1s lento pero la vida cultural tuvo un resurgir lleno de vitalidad lo que propici\u00f3 una d\u00e9cada en la cual Segovia particip\u00f3 activamente y no tan minoritariamente como se ha dicho. Que Ortega propusiera o aceptara la presentaci\u00f3n de la Agrupaci\u00f3n al Servicio de la Rep\u00fablica en aquel febrero de 1931 con Mara\u00f1\u00f3n, P\u00e9rez de Ayala en el segoviano teatro Juan Bravo, el mismo en que hab\u00eda dado una conferencia Miguel de Unamuno en 1922, era signo de que Segovia se hab\u00eda dotado de prestigio en el \u00e1mbito intelectual y de vitalidad en el \u00e1mbito social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues, b\u00e1sicamente, en ese periodo&nbsp;&nbsp;coincidieron en Segovia personas nacidas en la propia ciudad o en pueblos de la provincia con personas que eligieron Segovia para su actividad profesional. El diccionario que coordin\u00f3 Juan Manuel Moreno, como acaba de decirse, re\u00fane unas 225 entradas, un buen n\u00famero para esa ciudad que era peque\u00f1a y venida a menos pero que buscaba resurgir con el impulso de estas personas. Es bien sabido que corrieron suertes muy dispares. Casi todos sufrieron alguna suerte de depuraci\u00f3n, larga en los casos m\u00e1s desfavorables, algunos algo m\u00e1s breves pero todos fueron marcados. De entre ellos comprobamos que hab\u00eda personas que hubieron de compartir el exilio, es decir, salir de Espa\u00f1a. \u201cExpelidos\u201d del propio huerto fue la expresi\u00f3n utilizada por Pablo de Andr\u00e9s Cobos, padre de Soledad de Andr\u00e9s recientemente fallecida que guard\u00f3 fielmente el legado de su padre, aquel testigo que luego pondr\u00eda a Jos\u00e9 Luis Abell\u00e1n y a las personas de la \u201c\u00cdnsula\u201d de Jos\u00e9 Luis Cano en la pista de quienes habitaban otros pa\u00edses y otros paisajes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando alguien se apropia de la verdad y fija el canon, su verdad, sea en nombre de la teolog\u00eda o de la ciencia \u2013pues cient\u00edficas se cre\u00edan las concepciones sobre la superioridad de una raza sobre otra o de una ideolog\u00eda sobre otra\u2013, y funda sobre cualquiera de ellas la legitimidad \u2013ilegitimidad en este caso\u2013 del orden pol\u00edtico \u2013basado en la fuerza, tambi\u00e9n en este caso\u2013 el exilio es inevitable. Todo queda roto, hacia fuera, entre los que se quedan y los que son obligados a salir, pero, tambi\u00e9n, entre los que quedan dentro. Esta es la experiencia que nos dej\u00f3 la guerra civil espa\u00f1ola. Record\u00e1bamos en Segovia hace unas fechas este fragmento de la carta de Antonio Machado a Mar\u00eda Zambrano escrita a finales de 1937:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Diga a su padre, mi querido Don Blas, que lo recuerdo mucho, y siempre para desearle toda suerte de bienandanzas y de felicidades. D\u00edgale que hace unas noches so\u00f1\u00e9 que nos encontr\u00e1bamos otra vez en Segovia, libre de fascistas y de reaccionarios, como en los buenos tiempos en que \u00e9l y yo, con otros viejos amigos, trabaj\u00e1bamos por la futura Rep\u00fablica. Est\u00e1bamos al pie del acueducto, su pap\u00e1, se\u00f1alando los arcos de piedra, me dijo estas palabras: \u201cVe Ud., amigo Machado, c\u00f3mo conviene amar las cosas grandes y bellas, porque este acueducto es el \u00fanico amigo que nos queda en Segovia\u201d.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claro, cuando a uno no le queda m\u00e1s amigo que el acueducto el exilio est\u00e1 al caer. Mas es verdad, tambi\u00e9n, que el acueducto permanece en su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este libro trata de completar el camino y mostrar que es posible volver del exilio, f\u00edsica o espiritualmente. Ello requiere conocer el camino completo que recorrieron aquellos a quienes solo les qued\u00f3 el acueducto como amigo, desde Segovia a los pa\u00edses de sufrimiento en ocasiones, pues muchos perecieron en campos de concentraci\u00f3n; o bien de acogida como fue el caso de quienes pudieron desarrollar lo aprendido en la ciudad de aquel acueducto, en pa\u00edses de la Am\u00e9rica hermana, M\u00e9xico principalmente pero, tambi\u00e9n, Rep\u00fablica Dominicana, Ecuador, Argentina, Chile\u2026 Y recuperarles del exilio, es decir, completar el camino e incorporarlos a la Espa\u00f1a democr\u00e1tica que, por definici\u00f3n, excluye que alguien pueda apropiarse de la verdad de la patria. Y les recuperamos enriquecidos, pues all\u00e1 siguieron la labor emprendida en Segovia y la completaron. No desapareci\u00f3 el sufrimiento, pero todos ellos abogaron por crear una cultura que evitara futuros exilios, un modelo de raz\u00f3n, como dir\u00eda Zambrano en sus Memorias, que no fuera excluyente, que incorporara a quienes la historia hab\u00eda convertido en heterodoxos y, sin embargo, formaban parte de nuestras entra\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este libro encontrar\u00e1 el lector todos los secretos&nbsp;&nbsp;de quienes compartieron, en aquellos a\u00f1os de las d\u00e9cadas segunda y tercera del siglo pasado, la Segovia presidida por el acueducto, el gigante que no desmaya pero cuyos sillares el tiempo hab\u00eda redondeado, y que ellos se propusieron mantener ajustados aunque , luego, hubieran de padecer exilio para salvar la vida. Esos secretos fueron guardados por personas sencillas, varias decenas de segovianos, ni\u00f1os, mayores y ancianos, mujeres y hombres, de oficios sencillos: cocineros, enfermeros, peluqueros, sastres, agricultores\u2026&nbsp;&nbsp;que cayeron en los campos de internamiento franceses, sufriendo toda clase de calamidades, pasando despu\u00e9s a los alemanes tras la toma de Par\u00eds en junio de 1940 donde fallecieron la mayor\u00eda de ellos. Santiago Vega Sombr\u00eda que lleva a\u00f1os rastreando bases de datos, archivos, etc. ofrece una muy documentada informaci\u00f3n de vidas truncadas en la propia Francia y en Alemania, pero tambi\u00e9n en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica e incluso en Am\u00e9rica pues no todos fueron a universidades. Ah\u00ed pueden acceder a testimonios que dejan en el lector actual un sentimiento agudo en el alma. El anexo a\u00f1ade los nombres de muchos de ellos con sus lugares de nacimiento, militancia pol\u00edtica o sindical, fecha de fallecimiento\u2026&nbsp;Y entre ellos, Diego Conte, sepulvedano en ejercicio, estudioso atento de aquella experiencia francesa, ha recuperado la memoria de Ferm\u00edn Crist\u00f3bal, funcionario de la Diputaci\u00f3n y periodista en&nbsp;&nbsp;aquellos peri\u00f3dicos que editara Carlos Mart\u00edn, cuya vida se extingui\u00f3 en el duro campo de Dachaus, all\u00e1 cerca de Munich, pocos d\u00edas antes de la liberaci\u00f3n. Su hijo Buenaventura Crist\u00f3bal Roig\u00e9, a sus 83 a\u00f1os nos ha dejado un libro titulado&nbsp;<em>Castillo de Galeras. Rejas en la adolescencia (1936-1945<\/em>), testimonio de un hijo de represaliados que nos habla de sus miedos en aquellos a\u00f1os. Su familia mantiene ahora para ellos y para nosotros el recuerdo vivo de aquel sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los nombres m\u00e1s reconocidos por su profesi\u00f3n y por figurar en los libros, por haber ellos mismos escrito un buen n\u00famero de ellos, cuatro fueron profesores del Instituto de Ense\u00f1anza Secundaria en la ciudad en distintas etapas, pero cubrieron la d\u00e9cada de los veinte: Antonio Machado, Rub\u00e9n Landa, Antonio Ja\u00e9n, Leonardo Mart\u00edn Echeverr\u00eda. Los cap\u00edtulos los cubren por su orden, Luis Garc\u00eda Montero, Modesto Miguel Rangel, recientemente fallecido, Jos\u00e9 Manuel Valles y Leoncio L\u00f3pez Oc\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luis Garc\u00eda Montero, director del Instituto Cervantes que hoy nos acoge, nos present\u00f3 un di\u00e1logo entre poetas, poeta \u00e9l mismo, con el gran Antonio Machado cuya figura fue bien recordada al presentar la edici\u00f3n de&nbsp;<em>Nuevas Canciones<\/em>&nbsp;el pasado 7 de septiembre en la sede de la Academia segoviana. Fue seguramente en Segovia donde su poes\u00eda alcanz\u00f3 esa fuerza por la cual el verso, ajeno a todo esteticismo de florero, se convierte en valuarte defensor de los derechos humanos y no fue casual que el propio Machado formara parte de la Liga Espa\u00f1ola para la Defensa de los Derechos del Hombre (1922) con Unamuno de presidente y junto a Blas Zambrano, maestro regente en Segovia durante esos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Modesto Miguel Rangel, profesor que ha ejercido en Extremadura, ha sido un gran estudioso de la figura de Rub\u00e9n Landa, vinculado a la JAE, profesor en el Instituto de Segovia unos cuantos a\u00f1os en los que dej\u00f3 profunda huella y durante los cuales tradujo la obra del alem\u00e1n Schulten, \u201cCauca, una ciudad de los celt\u00edberos\u201d que se public\u00f3 en la editorial de Heraldo Segoviano del nunca suficientemente reconocido Carlos Mart\u00edn. Intelectual de reconocida talla, contribuy\u00f3 en M\u00e9xico a la fundaci\u00f3n del Colegio Luis Vives y es autor de una extensa obra sobre Giner, sobre Cos\u00edo y sobre el propio humanista espa\u00f1ol del siglo XVI.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Antonio Ja\u00e9n, estudiado por Jos\u00e9 Manuel Valles, profesor durante a\u00f1os en el Instituto Mar\u00eda Moliner de Segovia, dej\u00f3 una obra historiogr\u00e1fica importante sobre Enrique IV, fue profesor de Mar\u00eda Zambrano a quien enviar\u00eda una esquela con motivo del fallecimiento de Ortega, recuperada por el propio profesor Jos\u00e9 Manuel Valles, y goz\u00f3 de gran prestigio en Ecuador y Costa Rica. A\u00fan tendr\u00eda la oportunidad de hablar en San Quirce a mediados de los a\u00f1os cincuenta en un viaje corto a Espa\u00f1a.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y con ellos Leonardo Mart\u00edn Echeverr\u00eda, enorme ge\u00f3grafo, seg\u00fan explica con detenimiento el investigador del CSIC, Leoncio L\u00f3pez Oc\u00f3n, autor que fue de textos de referencia, de uno cuyo t\u00edtulo a\u00fan hoy conmueve: \u201cNuestra patria\u201d, publicado en plena guerra y textos del periodo mexicano que se han reeditado hasta fechas recientes. Por Leoncio L\u00f3pez Oc\u00f3n sabemos de la vigencia de este ge\u00f3grafo espa\u00f1ol en M\u00e9xico hasta nuestros d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qui\u00e9n no ha comentado los personajes de Encarnaci\u00f3n Aragoneses, conocida por su nombre literario, Elena Fort\u00fan. Sin embargo, no ha solido ser incorporada con quienes sufrieron exilio o no lo ha sido hasta fechas recientes. A Segovia, sus paisajes y sus gentes estuvo ligada esta escritora de culto, creadora de personajes entra\u00f1ables pero, sobre todo, cultivadora de una literatura amable, sin renuncia alguna al fuerte compromiso pol\u00edtico y moral. En Ortigosa del Monte guardan un recuerdo entra\u00f1able, como en Abades o en la propia ciudad. Mar\u00eda Victoria Sotomayor, profesora de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, es la autora del cap\u00edtulo donde se da cuenta del choque que le produjo la Segovia con la que se encontr\u00f3 al regreso de su exilio en Argentina a finales de los a\u00f1os cuarenta. Hoy es posible leerla con todas las claves que sus relatos esconden. Y es la muestra de la riqueza de esa literatura que se dice dirigida a ni\u00f1os y j\u00f3venes pero que, en verdad, est\u00e1 dirigida a todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicol\u00e1s Ortega, catedr\u00e1tico em\u00e9rito de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, pertenece a una escuela bien reconocida por sus estudios del paisaje en su dimensi\u00f3n cient\u00edfica y literaria, humana, en definitiva. Dedica un estudio detallado a Constancio Bernaldo de Quir\u00f3s, penalista, estudioso de los bajos fondos y creador de esas rutas que hacen del viaje a la monta\u00f1a un viaje \u00edntimo y con horizontes enormes al mismo tiempo. Su nombre estar\u00e1 siempre vinculado al Pe\u00f1alara y a un excursionismo culto y humano, capaz de apoyar el conocimiento cient\u00edfico de la monta\u00f1a sin perder esa fuerza que encontraron los institucionistas en el paisaje. Goz\u00f3 de enorme prestigio en Rep\u00fablica Dominicana y en M\u00e9xico. Durante las sesiones en San Quirce contamos con la presencia de Margarita de la Villa, disc\u00edpula suya en M\u00e9xico y eso a\u00f1adi\u00f3 un testimonio bien enriquecedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La atenci\u00f3n a la educaci\u00f3n estuvo en el centro de las actividades de estos intelectuales, profesores, inspectores, maestros. Segovia puede enorgullecerse de haber sido durante aquellos a\u00f1os uno de los centros m\u00e1s activos en esta tarea. Sin duda, dos impulsores de la renovaci\u00f3n educativa vivieron en Segovia unos catorce a\u00f1os: Emilia El\u00edas y Antonio Ballesteros. Su impulso a proyectos que han perdurado, que fueron incorporados al valor que consideraron ten\u00eda la educaci\u00f3n: Colonias escolares, la Escuela del Hogar, Centros de Colaboraci\u00f3n Pedag\u00f3gica, fueron desarrollados durante esos a\u00f1os. Carlos de Due\u00f1as, profesor durante a\u00f1os en el Instituto emblem\u00e1tico de este grupo que hoy lleva merecidamente el nombre de Mariano Quintanilla, ha dedicado a\u00f1os al estudio de este matrimonio, esencial en la educaci\u00f3n segoviana en cuya ciudad tambi\u00e9n sufrieron alguna decepci\u00f3n. Su prestigio en M\u00e9xico, lejos de disminuir, aument\u00f3 por su vinculaci\u00f3n a la UNAM.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Carretero, Luis, padre, y el hijo, Anselmo, forman parte de la historia segoviana bien conocida por estudiosos y por muchas personas que han pertenecido al n\u00facleo de la ciudad. Ambos fallecieron en M\u00e9xico. Sus reflexiones sobre los pueblos de Espa\u00f1a y textos como&nbsp;<em>La cuesti\u00f3n regional de Castilla la Vieja<\/em>, Segovia, 1918 del padre y&nbsp;<em>La integraci\u00f3n nacional de las Espa\u00f1as<\/em>&nbsp;(1957),\u200b&nbsp;<em>La personalidad de Castilla en el conjunto de los pueblos hisp\u00e1nicos<\/em>&nbsp;(1962) que lleva un pr\u00f3logo de Pedro Boch Gimpera titulado \u201cCatalu\u00f1a, Castilla, Espa\u00f1a\u201d fueron textos de cabecera en los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n. En este \u00faltimo que Boch Gimpera aboga por el t\u00e9rmino \u201cuni\u00f3n\u201d frente al t\u00e9rmino \u201cunidad\u201d pues aquel hace referencia al proceso de construcci\u00f3n mientras este recuerda una realidad supuestamente dada en un origen esencial, poco compatible con la historia. Jaime Herv\u00e1s, estudiante de Doctorado de la UAM fue el encargado de mostrar con buen esp\u00edritu de investigador fino todas las claves de ambos segovianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguramente hay en el libro un cap\u00edtulo que a\u00fana el rigor en la informaci\u00f3n con el sentimiento de la cercan\u00eda a quienes protagonizan el cap\u00edtulo dedicado a \u201cLos diferentes exilios de los hermanos Barral L\u00f3pez\u201d. Antonio Linage y Lope Barral, hijo de Alberto Barral, nacido ya en Argentina, dedicaron su exposici\u00f3n a una tan entra\u00f1able como documentada exposici\u00f3n sobre los Barral. No pod\u00eda ser de otra manera. Sabemos que Emiliano falleci\u00f3 tempranamente en Madrid, pero su familia pas\u00f3 al exilio, algunos a Argentina con el apoyo de Fernando Arranz, el ceramista cu\u00f1ado de Emiliano, quien se hab\u00eda desplazado al cono sur americano a finales de los XX. Ambos consiguieron, y as\u00ed est\u00e1 expresado en el texto de este libro, hacernos part\u00edcipe de una obra escult\u00f3rica magn\u00edfica y de mostrarnos una entereza moral que, efectivamente, queda en la robustez de la piedra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro lo completan unas p\u00e1ginas sobre Mar\u00eda Zambrano que lleg\u00f3 muy ni\u00f1a a Segovia de la mano de su madre, maestra en las escuelas del Mercado y luego directora de las reci\u00e9n creadas Escuelas de Santa Eulalia y march\u00f3 con sus padres a Madrid en 1926. En Segovia fueron la escuela,&nbsp;&nbsp;el Instituto, su asistencia a las conferencias en la Universidad Popular, y, tambi\u00e9n, la gran amistad con Mariano Quintanilla, con Pablo de Andr\u00e9s Cobos hasta impregnarse de la \u201csegovian\u00eda\u201d de la que habl\u00f3 este maestro de La Granja. Nos quedan \u201cSegovia ausente\u201d, los epistolarios con el propio Quintanilla, el muy largo (diecis\u00e9is a\u00f1os) con Cobos y su \u201cSegovia: un lugar de la palabra\u201d.&nbsp;&nbsp;En Segovia&nbsp;&nbsp;aprendi\u00f3, junto a muchos de quienes forman parte de este libro, las bases de la que ser\u00eda pronto, en el temprano M\u00e9xico, su \u201craz\u00f3n po\u00e9tica\u201d, un modelo de raz\u00f3n que mostrara la riqueza del ser humano, raz\u00f3n, ciertamente, pero una raz\u00f3n que linda con esa po\u00e9tica machadiana que tan cercana tuvo durante esos a\u00f1os de su juventud. Sirvan estas palabras de recuerdo a Soledad de Andr\u00e9s quien con sus hermanos ha mantenido el legado de su padre, testigo de aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluyamos con la reflexi\u00f3n de la propia pensadora cuando, all\u00e1 en 1961 escribi\u00f3 ese texto tantas veces citado: \u201cCarta sobre el exilio\u201d. Como se ha hablado y escrito tan negativamente de la memoria, escuchemos la reflexi\u00f3n de Mar\u00eda Zambrano pues ella expresa el verdadero sentir de este libro que habla de personas que desde su estrella estar\u00e1n complacidas de que guardemos su memoria en este templo de la lengua y la cultura que es el Instituto Cervantes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Se teme de la memoria el que se presente para que reproduzca el pasado, es decir, algo de los pasado que no ha de volver a suceder. Y para que no suceda, se piensa que hay que olvidarlo. Hay que condenar lo pasado para que no vuelva a pasar. La verdad es todo lo contrario.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Lo pasado condenado \u2013condenado a no pasar, a desvanecerse como si no hubiera existido\u2013 se convierte en un fantasma. Y los fantasmas, ya se sabe, vuelven. Solo no vuelve lo pasado rescatado,&nbsp;<strong>clarificado por la conciencia<\/strong>; lo pasado por donde ha salido una palabra de verdad. La historia que va a dar en verdad es la que no vuelve, la que no puede volver.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este libro tiene como finalidad conocer bien una historia que no debe ser olvidada; todo lo contrario, comprender que es imprescindible incorporarla como parte de las entra\u00f1as, una vez bien conocida, es decir, clarificada por la conciencia. Solo as\u00ed el olvido es creador como nos dej\u00f3 dicho la propia Zambrano. Pues, como la propia pensadora concluy\u00f3: conviene no confundir esto con la desmemoria a la que a veces se nos invita.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jos\u00e9 Luis Mora<br>Acad\u00e9mico correspondiente\u00a0de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce<br>Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Instituto Cervantes, 15 de octubre de 2024 Sr. Director del Instituto Cervantes, D. Luis Garc\u00eda Montero; Sr. Director de la [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4017,"parent":1262,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"template-centered.php","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","footnotes":""},"class_list":["post-4021","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4021"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4021\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4024,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4021\/revisions\/4024"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1262"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}