{"id":3740,"date":"2024-08-04T20:52:24","date_gmt":"2024-08-04T18:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/?p=3740"},"modified":"2024-08-04T20:55:47","modified_gmt":"2024-08-04T18:55:47","slug":"poemas-de-tren-y-sierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/?p=3740","title":{"rendered":"Poemas de tren y sierra"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Iris de la noche (dedicado a Valle-Incl\u00e1n)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Hacia Madrid, una noche,<br>va el tren por el Guadarrama.<br>En el cielo, el arco-iris<br>que hacen la luna y el agua (&#8230;)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los poemas de <em><strong>Nuevas canciones<\/strong> <\/em>que aluden a la <strong>sierra de Guadarrama<\/strong> son casi los mismos en que el poeta se refiere al <strong>tren<\/strong>. Algunas excepciones son el poema de la secci\u00f3n IV de \u00abHacia tierra baja\u00bb, en el que aparece el tren hacia el puerto de Sanl\u00facar; o el poema de la secci\u00f3n IV de \u00abViejas canciones\u00bb, con el que se cierra la edici\u00f3n de <em>Nuevas canciones, <\/em>a partir de 1928; tambi\u00e9n \u00abCampo\u00bb, dentro de \u00abCanciones de las tierras altas\u00bb. En otros est\u00e1 presente la sierra y no el tren (\u00abEl amor y la sierra\u00bb, de \u00abGlosando a Ronsard y otros poemas\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n coinciden <strong>tren y sierra<\/strong> en los poemas anteriores al poemario y, sobre todo, en los posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En algunos poemas no sabemos a qu\u00e9 sierra o cu\u00e1les son los montes a los que se alude, como por ejemplo, en \u00abApuntes para un estereoscopio l\u00edrico\u00bb (secciones V y VI), lo que no impide que el <strong>paisaje serrano, agreste y m\u00e1gico<\/strong>, sea el escenario donde suceden los hechos y donde se desencadena la inspiraci\u00f3n po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otros poemas en que se cita la sierra, pero de otros lugares: por ejemplo, la 1\u00aa secci\u00f3n de \u00abTierra de olivar\u00bb se ambienta en Sierra Morena; o el poema \u00abDe camino\u00bb, perteneciente a \u00abCanciones de tierras altas\u00bb, donde protagonistas son el Urbi\u00f3n y el Moncayo, al igual que los montes de Soria en \u00abSoria pura, cabeza de Extremadura\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera <strong>alusi\u00f3n directa al Guadarrama<\/strong> en <em>Nuevas canciones <\/em>es en el ya citado poema \u00abCampo\u00bb, donde la sierra es visible desde la ermita:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Lejos relumbra la piedra<br>del \u00e1spero Guadarrama.\/<br>Agua que brilla y no suena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\">Antes se ha descrito la ventana abierta de la ermita en el campo, \u00absin ermita\u00f1o\u00bb. El poema establece en sus brev\u00edsimas estrofas un paralelismo sem\u00e1ntico: en la ermita no hay ermita\u00f1o; <strong>de la sierra se ve el agua brillando, pero no suena en la distancia; por \u00faltimo, en el soto pr\u00f3ximo, los \u00e1lamos no tienen hojas<\/strong>. La condici\u00f3n de imperfecci\u00f3n o de no plenitud de los tres elementos (ermita, agua del r\u00edo serrano y \u00e1lamos) deja el poema en suspenso. \u00bfQu\u00e9 ermita servir\u00eda de inspiraci\u00f3n al poeta? Tal vez, alguna pr\u00f3xima a Segovia y visitada en alguno de sus paseos desde la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized has-lightbox\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"828\" src=\"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/torreajero-guadarrama-1024x828.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-717\" style=\"width:879px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/torreajero-guadarrama-1024x828.jpg 1024w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/torreajero-guadarrama-300x243.jpg 300w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/torreajero-guadarrama-768x621.jpg 768w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/torreajero-guadarrama-1536x1242.jpg 1536w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/torreajero-guadarrama.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La sierra<\/em> (Torreagero, 1954)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el poema siguiente, \u00abIris de la noche\u00bb, cuyos versos iniciales hemos inician este texto, el yo po\u00e9tico narra varias visiones simult\u00e1neas, de varios pasajeros, durante su viaje en tren hacia Madrid, empezando por lo que ve \u00e9l: <strong>parece ser el \u00fanico que disfruta del \u00abiris de la noche\u00bb, fen\u00f3meno pocas veces observable<\/strong> (sobre todo se produce en noches de luna llena y tras un crep\u00fasculo o amanecer h\u00famedos o neblinosos). A la vez el poeta se fija en las distintas actitudes de los pasajeros: <strong>el ni\u00f1o, recostado en la falda de la madre, ve todav\u00eda el verdor del campo, los \u00e1rboles y las mariposas doradas<\/strong>, es decir, aun creciendo en el viaje necesario de su vida, todav\u00eda querr\u00eda quedarse jugando en una infancia eterna; no ha ca\u00eddo la noche para \u00e9l ni tampoco en el transcurso del d\u00eda. La madre \u2013\u00bbce\u00f1o sombr\u00edo \/ entre un ayer y un ma\u00f1ana\u00bb\u2013, ve su inmediato pasado en el pueblo y su miseria, de la que est\u00e1, seguramente, escapando, en un \u00e9xodo irreversible. Hay un viajero que \u00abdebe ver cosas raras\u00bb, habla solo y tiene la capacidad de \u00abborrar\u00bb con la mirada a quienes mira: es una casi segura personificaci\u00f3n de la muerte, que, en efecto, viaja en nuestro mismo \u00abvag\u00f3n\u00bb, porque pertenece y pertenecer\u00e1 a nuestra propia experiencia vital. El yo po\u00e9tico, adem\u00e1s de quedar admirado con el \u00abiris de la noche\u00bb, sue\u00f1a con otros montes (tal vez, los de Soria, recordando a Leonor). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Culmina el poema en forma de plegaria a Dios (aunque \u00abse\u00f1or\u00bb aparezca con min\u00fascula): primero, reconociendo que es \u00e9l quien ve el interior de la persona (\u00ablas almas\u00bb) y quien ha dado a las personas la capacidad de ver (y por tanto, afirmando que es su creador); y segundo, pidi\u00e9ndole directamente saber si podremos ver su rostro al final de nuestras vidas (\u00abun d\u00eda\u00bb). Por tanto, este es <strong>un poema en el que todos los pasajeros del tren ven algo, pero quisieran, adem\u00e1s, ver o sentir otras cosas<\/strong>: el ni\u00f1o, ya casi de noche, sigue queriendo ver el d\u00eda o su ni\u00f1ez; la madre, viendo a\u00fan la miseria vivida, quiere ver su futuro mejor; el yo po\u00e9tico ve y goza el fen\u00f3meno del \u00abiris\u00bb nocturno, pero querr\u00eda ver los montes donde vivi\u00f3 su amor; el \u00abtr\u00e1gico viajero\u00bb ve algo extra\u00f1o y parece querer \u00abborrar\u00bb a los dem\u00e1s con su mirada; finalmente, todos, recogidos en la voz del yo po\u00e9tico que los observa, quieren saber si el rostro de Dios es el destino humano al final de la vida. Es como si la contemplaci\u00f3n del \u00abiris de la noche\u00bb hubiera despertado, desde las realidades personales, los deseos m\u00e1s intensos. Como vemos, es un poema en el que se plasma la inmensa capacidad del poeta para observar, intuir y retratar la realidad y los sue\u00f1os de los dem\u00e1s y los suyos propios, con una autenticidad y una sencillez impresionantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, convertido el viaje en tren en un s\u00edmbolo de la vida y de nuestras actitudes en ella, tambi\u00e9n es un poema entre lo existencial y lo social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Nuevas canciones <\/em>es un poemario donde se registran y analizan muchas actitudes humanas<\/strong>; y tambi\u00e9n est\u00e1 lleno de homenajes, en cuyos versos se estudian y se celebran actitudes que al yo po\u00e9tico le han orientado o ayudado, las que no ha podido por menos que testimoniar. De ah\u00ed que, lejos de ser <em>Nuevas canciones <\/em>un conjunto de textos de circunstancias, nos lleve a los valores m\u00e1s profundos del poeta, a sus convicciones y preguntas m\u00e1s \u00edntimas, a su modo pleno de ver la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00abCanciones de varias tierras\u00bb el yo po\u00e9tico parece recoger una especie de geo-biograf\u00eda, al mezclar en versos tan pr\u00f3ximos el mar con la \u00absierra florida\u00bb (I); como en XIV recrea la experiencia de bailar en la fiesta del pueblo soriano de Valonsadero, como imagina que en un futuro pr\u00f3ximo, desde la Pampa argentina, a\u00f1orar\u00e1 tambi\u00e9n los p\u00e1ramos del Duero. Su sentimiento de amor y de p\u00e9rdida es un ancla eterno que le sujetar\u00e1 el alma, vaya donde vaya.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized has-lightbox\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"751\" src=\"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-1024x751.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3742\" style=\"width:879px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-1024x751.jpg 1024w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-300x220.jpg 300w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-768x563.jpg 768w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-1536x1126.jpg 1536w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-2048x1501.jpg 2048w, https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/4-TREN-copia-90x65.jpg 90w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Vieja estaci\u00f3n de ferrocarril de Segovia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otros poemas donde <strong>la sierra aparece como s\u00edmbolo de lo complejo de la existencia<\/strong>, simbolizado en la frialdad y el aspecto agreste de la roca; por ejemplo, \u00abEl amor y la sierra\u00bb. Por la sierra del Guadarrama y sus recodos huir\u00e1n los amantes en el sue\u00f1o po\u00e9tico de \u00abCanciones a Guiomar\u00bb (ya perteneciente a <em>De un cancionero ap\u00f3crifo<\/em>). Sin embargo, en el poema dedicado a Azor\u00edn se contrastan la visi\u00f3n dura y la amable de la sierra (\u00ababorrascado monte o selva hura\u00f1a\u00bb se opone a \u00ablue\u00f1e espuma de piedra, la monta\u00f1a\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La sierra del Guadarrama fue protagonista de la visi\u00f3n infantil y adolescente del poeta, conocida y estudiada en sus excursiones did\u00e1cticas desde Madrid<\/strong>, acompa\u00f1ado de sus profesores de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza (CIV). De ah\u00ed que la sierra sea el lugar donde imagina el descanso para su Giner de los R\u00edos (en el poema eleg\u00edaco, CXXXIX, de <em>Campos de Castilla<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n el Guadarrama se convierte en una invitaci\u00f3n expl\u00edcita a volver al paisaje y a la naturaleza como experiencia vital irrenunciable, como en el poema \u00abEn tren. Flor de verbasco\u00bb. En \u00e9l, el yo po\u00e9tico ofrece al lector (y <strong>a los poetas vanguardistas que le visitaron en mayo de 1923 en Segovia<\/strong>), adem\u00e1s de su conocimiento y saber de la sierra de Guadarrama, su capacidad de ponerse en el lugar de los dem\u00e1s (como en el de los enfermos del hospital para tuberculosos, pr\u00f3ximo a la l\u00ednea de ferrocarril en la que viaja).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Juan Antonio del Barrio<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Los actos conmemorativos del centenario de la publicaci\u00f3n de Nuevas canciones se celebrar\u00e1n el 7 de septiembre, conforme a un <a href=\"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/?p=3662\">programa<\/a> dise\u00f1ado por la Real Academia de San Quirce. Entre ellos hay un recitado continuado del poemario. Si quieres participar, debes comunic\u00e1rselo ya al acad\u00e9mico Juan Antonio del Barrio, al correo juancho.barrio@gmail.com. \u00c9l te asignar\u00e1 el poema que has de recitar.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iris de la noche (dedicado a Valle-Incl\u00e1n) Hacia Madrid, una noche,va el tren por el Guadarrama.En el cielo, el arco-irisque [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":719,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-3740","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-centenario-de-nuevas-canciones"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/maleta-machado.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3740","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3740"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3740\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3748,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3740\/revisions\/3748"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3740"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3740"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/realacademiadesanquirce.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3740"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}