Los seis medallones de ilustres segovianos regresan al instituto sesenta y tres años después

El IES Mariano Quintanilla ha procedido este lunes, 7 de septiembre, a retirar del Aula de San Quirce los seis medallones con las efigies de personajes ilustres de la historia de Segovia que permanecían en ella desde 1963, cuando fueron cedidos en depósito a la Academia de Historia y Arte de San Quirce. El director del centro educativo, Juan Antonio Sanz, ha encabezado la operación de recuperación de unas piezas que forman parte del patrimonio artístico del instituto y cuya historia se remonta a finales del siglo XIX.

Los medallones fueron realizados originalmente para el paraninfo del entonces Instituto General y Técnico de Segovia, en el año 1887, como parte de una serie dedicada a personajes destacados de las letras y las ciencias. Según explica Juan Manuel Santamaría en el catálogo dedicado a la colección artística de la Real Academia de San Quirce, en aquel momento se colocaron en el paraninfo veinte medallones, entre ellos los correspondientes a ocho personalidades segovianas. La trayectoria posterior de estas obras estuvo marcada por los cambios experimentados por el edificio del instituto. Una de las versiones recogidas por Santamaría sostiene que, avanzado el siglo XX, las autoridades educativas decidieron suprimir el paraninfo y destinar su espacio a gimnasio. Los medallones habrían terminado entonces arrinconados, hasta que académicos de San Quirce consiguieron rescatar seis de ellos.

Representantes del instituto retiran el medallon de Diego de Colmenares

La Academia guarda documentación que permite precisar esta parte de la historia. En el acta de la sesión académica del 3 de febrero de 1963, figura expresamente la recepción en depósito de seis medallones de segovianos ilustres. La directora del Instituto de Enseñanza Media cedía a San Quirce seis piezas que pasaban a quedar bajo su custodia. Pero el documento deja en el aire dos cuestiones que durante años han acompañado la historia de los relieves: por qué fueron depositados solo seis de los veinte medallones que originalmente decoraban el paraninfo y qué ocurrió con los otros catorce.

¿De quiénes son las efigies?

Los seis medallones ahora devueltos al instituto representan a Andrés Laguna, Diego de Colmenares, Diego de Ochoa Ondategui, Felipe Scío y Riaza, Andrés Gómez de Somorrostro y Carlos de Lecea. Todos están realizados en yeso y tienen unas dimensiones aproximadas de 94 por 78 centímetros. Cuatro de los retratos aparecen catalogados como obra anónima. Es el caso de los medallones de Andrés Laguna, Diego de Ochoa Ondategui, Felipe Scío y Riaza y Andrés Gómez de Somorrostro. El de Diego de Colmenares lleva la firma de A. Rodríguez Vicente y el correspondiente a Carlos de Lecea no está firmado, aunque la tradición atribuye su ejecución al escultor segoviano Aniceto Marinas, que posiblemente lo realizó en 1911 junto a otros trabajos escultóricos destinados al centro.

La propia cronología del conjunto resulta especialmente significativa. El medallón de Carlos de Lecea fue incorporado con posterioridad al resto, puesto que el político, hombre de leyes e historiador local pertenecía a una generación posterior a los personajes inicialmente representados. Santamaría explica que este retrato se habría realizado a instancias de las autoridades del Instituto General y Técnico.

Medallón con la efigie de Carlos de Lecea

Las piezas constituyen un testimonio de la voluntad de las instituciones educativas segovianas de conservar y divulgar la memoria de sus figuras históricas. Andrés Laguna, médico, naturalista y escritor del siglo XVI; Diego de Colmenares, autor de la célebre historia de la ciudad; Diego de Ochoa Ondategui, benefactor del siglo XVIII; Felipe Scío y Riaza, escolapio, traductor de la Biblia y obispo de Segovia; Andrés Gómez de Somorrostro, historiador y autor de El Acueducto y otras antigüedades de Segovia, y Carlos de Lecea, jurista e historiador, forman un conjunto representativo de distintas épocas de la vida cultural segoviana.

Santamaría recuerda que la relación entre el actual IES Mariano Quintanilla y estas obras no se limita a una cuestión de propiedad material. El instituto fue durante décadas depositario de una colección concebida expresamente para su paraninfo. De hecho, el centro desmontó posteriormente el gimnasio y recuperó aquella instalación, aunque las piezas que habían llegado a San Quirce continuaron bajo la custodia de la Academia. Por lo tanto, su entrega pone fin a un depósito que ha durado sesenta y tres años y devuelve al instituto seis piezas que nacieron vinculadas a su historia. Los medallones dejan la nave de San Quirce para regresar al ámbito del centro educativo del que salieron hace más de seis decenios. Un movimiento que permite al IES Mariano Quintanilla recuperar una parte singular de su memoria artística.

La devolución se produce después de que los relieves hayan formado parte del patrimonio visible de San Quirce durante muchos años, así como de publicaciones y catálogos dedicados a las colecciones de la institución académica. La Academia estudia ya alternativas para llenar los huecos ovalados que tanto tiempo han ocupado los medallones de yeso. De alguna manera, estas seis piezas seguirán perteneciendo a la memoria sentimental de la institución, aunque solo sea porque, gracias a la sensibilidad de los académicos, las efigies han llegado a nuestros días en un excelente estado de conservación.

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