La lección impartida por el profesor Joaquín Barrio Martín, académico correspondiente de San Quirce y doctor en Prehistoria y Arqueología, abrió este jueves, 5 de noviembre, el curso académico 2026-2027.
Bajo el título Arqueología y Prensa en Segovia, Barrio ofreció un recorrido por casi un siglo de noticias sobre hallazgos arqueológicos publicadas en la prensa segoviana, y subrayó el papel esencial que los periódicos y revistas desempeñaron en la difusión del patrimonio. «Durante gran parte del siglo XX, la prensa fue la única forma en que un vecino de Cuéllar conocía un descubrimiento arqueológico en Ayllón o viceversa».
El profesor contó que los periódicos no solo informaban del hallazgo, sino que valoraban su importancia para el pueblo, la historia provincial e incluso el posible atractivo turístico en una Segovia que en los años cincuenta y sesenta se vaciaba por momentos. Barrio evocó un recuerdo personal de 1968, cuando tenía once años y vivía en Fuentepiñel. Su abuelo Joaquín, fiel suscriptor de El Adelantado de Segovia, le mostró la noticia del redescubrimiento de los mosaicos de Aguilafuente por la Misión Rescate. «Fue la noticia de prensa la que me dio a conocer el hallazgo; sin la noticia de El Adelantado no hubiera llegado a mi pueblo ni yo la hubiese conocido». Aquellos descubrimientos tuvieron un impacto extraordinario en los años 1968 y 1969.

A lo largo de la lección, Barrio repasó casos destacados: las pinturas rupestres del Duratón publicadas por el Marqués de Cerralbo en 1918 y recogidas en la prensa del momento; las controversias en torno a la necrópolis de Castiltierra, con críticas sobre su conservación y el envío de piezas a Alemania en los años cuarenta; las excavaciones de Antonio Molinero en varias necrópolis; o la labor del corresponsal Ángel Rodríguez en torno a las excavaciones de la villa de Santa Lucía en Aguilafuente. Los años más pródigos en noticias fueron los bienios 1931-1932 y 1968-1969.
El ponente concluyó su recorrido en los ochenta, antes de la eclosión de los medios audiovisuales, y cerró con un homenaje a la prensa segoviana, especialmente a El Adelantado de Segovia, «agente principal y en muchos años exclusivo» de esta labor de «educación patrimonial», si bien aplaudió el compromiso que los medios actuales, en sus formatos impresos, audiovisuales y digitales, mantienen con la divulgación de la actividad arqueológica en la provincia.
