Machado, protagonista de un día de cultura y memoria

Decenas de personas han participado este domingo, 26 de julio, en la programación organizada por Turismo de Segovia, en colaboración con la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, para conmemorar el 151º aniversario del nacimiento de Antonio Machado, una cita ya consolidada en el calendario cultural de la ciudad que rinde homenaje al poeta y a su estrecha vinculación con Segovia.

La jornada comenzó a las diez y media con un Paseo Machadiano, actividad que permitió a los asistentes recorrer algunos de los lugares más emblemáticos frecuentados por el autor durante los años que residió en la ciudad. El itinerario, con plazas limitadas e inscripción previa, ofreció una aproximación a la huella que Machado dejó en Segovia y al profundo vínculo que mantuvo con sus calles, plazas e instituciones culturales.

Sonsoles Novo y Álida Jiménez, en plena interpretación

A mediodía, el patio del Castaño de la Casa Museo Antonio Machado acogió el espectáculo Con ojos de poeta, interpretado por Sonsoles Novo y Álida Jiménez, de la compañía La Imaginación Teatro. La propuesta, recomendada para todos los públicos, unió interpretación y música en directo para recorrer la vida y la obra del poeta a través de un personaje de ficción, lo que permitió a los asistentes acercarse a su universo literario de una forma didáctica, sensible y cercana.

La programación continuó por la tarde con el concierto-recital La huella del limonero. Tras los pasos de Machado, protagonizado por el poeta y cantautor segoviano Carlos Huerta (en la imagen superior), que se metió en la piel de Manuel Machado para evocar la figura de su hermano Antonio. El recital, celebrado también en el patio del Castaño, entrelazó poesía, música y narración, dio voz a ambos hermanos y recreó algunos de los momentos más significativos de la trayectoria vital y literaria del autor sevillano.

Mensajes de felicitación a Antonio Machado que han llegado a la Casa Museo de Segovia

Como broche final, los asistentes pudieron dejar mensajes de felicitación dedicados a Antonio Machado para decorar el jardín de la histórica pensión y compartir una limonada y bollos, en un ambiente de convivencia que volvió a poner de manifiesto el cariño con el que Segovia mantiene vivo el legado de uno de los grandes nombres de la literatura española.