La Academia reivindica el «prestigio» de ‘Estudios Segovianos’

Ante una notable concurrencia, la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce presentó este 10 de noviembre el número 124 de Estudios Segovianos, tomo LXVII, correspondiente a 2025. Y lo hizo reivindicando el «prestigio» que atesora la publicación, en la que, año tras año, escriben decenas de buenos conocedores de la historia, la cultura y el patrimonio de Segovia.

El director de la Academia, Pablo Zamarrón, recordó que uno de los fines principales de la institución es la promoción de estudios sobre Segovia y su provincia, centrados en la historia, las artes, las letras y la historia de las ciencias y técnicas, a través de publicaciones, investigaciones, cursos y conferencias. «Durante setenta y seis años, Estudios Segovianos ha reunido numerosísimos trabajos de referencia que hoy pone a disposición de investigadores y público en general en su web, de forma altruista y generosa». Zamarrón agradeció el trabajo de autores, coordinadores y colaboradores, y el apoyo económico que anualmente prestan Ayuntamiento de Segovia y Diputación Provincial.

Pablo Zamarrón presenta el acto junto a los académicos de mérito Antonio Linage y Antonio Ruiz, que figuran entre los autores, y Carlos Álvaro

Acto seguido, el coordinador de Publicaciones y director de Estudios Segovianos, Carlos Álvaro, trazó un recorrido por la historia de la revista, desde su aparición, en el otoño de 1949, hasta la actualidad. La trayectoria de Estudios Segovianos es, según Álvaro, testimonio vivo de «perseverancia y amor por la tierra». «Su hemeroteca es, hasta el momento, la mayor aportación a la historiografía local desde la Historia de Segovia de Diego de Colmenares», añadió.

El académico desgranó, uno a uno, los trabajos que incluye el nuevo tomo, que abarcan desde la Edad Media hasta el siglo XX, y felicitó a los autores por el rigor científico de sus artículos. «Agradecemos de corazón a cada autor y autora su esfuerzo, su rigor, su pasión inquebrantable por Segovia. Sin ellos, la revista no sería posible. Han dado lo mejor de sí para que este número sea una realidad». Álvaro desveló que la Academia recibe cada año decenas de trabajos que el Consejo de Redacción y el Consejo Asesor evalúan con profesionalidad, a fin de garantizar la excelencia científica. «Esa exigencia redunda en el rigor, y el rigor, en el prestigio. La hemeroteca da fe de ese prestigio».

Al final de la presentación, los autores recibieron un ejemplar y posaron en una foto de familia con el director de la Academia.