Juan Manuel Garrote reivindica el papel clave de la JAE en el avance médico español

La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce acogió este viernes, 20 de marzo, la tercera lección del XLVII Curso de Historia de Segovia, dedicado a la vinculación de la provincia con la Junta para Ampliación de Estudios (JAE). Bajo el título Médicos segovianos y la Junta para Ampliación de Estudios, el médico Juan Manuel Garrote Díaz ofreció un recorrido exhaustivo por el impacto transformador de esta institución en la ciencia médica española durante el primer tercio del siglo XX.

«Cuando la Junta para Ampliación de Estudios echó a andar, en 1907, el mundo estaba cambiando y la medicina mundial también, con inventos como los rayos X, el espirómetro, el broncoscopio o el pulmón de acero, que revolucionaron el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades como la tuberculosis», dijo Garrote, expresidente del Colegio Oficial de Médicos de Segovia, que comparó este avance global con la situación de España, donde la inversión pública en ciencia era mínima. Precisamente, la JAE llegó para cambiar las cosas. Impulsada por figuras como Santiago Ramón y Cajal, fomentó becas en el extranjero, laboratorios compartidos y la formación de los investigadores. «Creó un sistema de becas para que quienes tuvieron la fortuna de disfrutarlas pudieran pasar una temporada en el extranjero, trabajaran con profesionales destacados y pudieran traer esas enseñanzas a España».

El académico José Luis Mora (a la derecha) presenta al conferneciante

El conferenciante centró su atención en dos médicos segovianos vinculados a la JAE: Antonio García Tapia (1875-1950) y Teófilo Hernando (1881-1976). García Tapia, otorrinolaringólogo de renombre internacional, fundó una influyente clínica, presidió el Colegio de Médicos de Madrid y describió el llamado ‘síndrome de Tapia’ (parálisis laríngea derecha con hemiplejía izquierda). Hernando, catedrático de Farmacología joven, introdujo la farmacología experimental en España, coescribió con Gregorio Marañón un referente manual de medicina interna y fue médico de cabecera de Ramón y Cajal. Ambos vivieron trayectorias marcadas por la Guerra Civil. García Tapia se exilió temporalmente, mientras Hernando, alineado con la República, regresó al país en 1941 con sanciones políticas. Garrote lamentó el impacto que la contienda tuvo en el talento español. Hasta el 67% de los catedráticos médicos España tuvieron que abandonar su patria.

La conferencia, enmarcada en el ciclo ‘Segovia en la renovación científica y educativa española: relaciones con la Junta para Ampliación de Estudios’, puso de manifiesto los puentes que la JAE tendió entre Segovia y la vanguardia científica, pese a su disolución en 1939. Garrote, que estuvo acompañado por el académico José Luis Mora, concluyó reivindicando su legado: una «buena idea» que alentó la modernización intelectual española antes de sucumbir a la tragedia colectiva de la guerra y la dictadura.

La cuarta lección del Curso de Historia tendrá lugar el día 10 de abril, a las 19:00 horas, en el Aula de San Quirce. El profesor Álvaro Piquero Rodríguez hablará de Agapito Marazuela, la JAE y los orígenes del Cancionero de Castilla.