San Quirce ha acogido, este 25 de mayo, la cuarta conferencia del Aula Andrés Laguna – Ciclo de conferencias Ciencia, Medicina y Humanismo, organizada por la Real Academia de Historia y Arte en colaboración con la Fundación Lilly. Bajo el título ‘Cuando el mar guarda la historia: pasado sumergido, arqueología, ciencia y patrimonio’, la doctora Ana Crespo, investigadora científica del CSIC, ofreció una ponencia académica y a la par divulgativa que enganchó a un público muy interesado en los misterios del mar. En su intervención, la experta dijo que el mar es un «gran archivo histórico» que conserva restos materiales, estructuras navales, objetos cotidianos y paisajes desaparecidos. «La arqueología subacuática nos permite acceder a ese pasado sumergido mediante metodologías científicas e interdisciplinares», afirmó.

La investigadora recordó que esta disciplina, joven pero extraordinariamente rica, integra historia, arqueología, geología marina, química, biología e ingeniería. No se trata de búsquedas de tesoros ni de aventuras, sino de «una investigación metódica y rigurosa» que ya cuenta con tecnologías muy avanzadas, como sonares, drones submarinos y modelos tridimensionales. Con más de tres decenios de experiencia en el estudio de la Carrera de Indias y el comercio atlántico moderno, Crespo contó cómo los yacimientos subacuáticos —ciudades sumergidas, campos de ánforas, pecios o paisajes costeros— revelan rutas comerciales, formas de vida, conflictos y migraciones. «Un pecio no es simplemente un barco hundido, sino un contexto arqueológico complejo que contiene información técnica, económica, social, alimentaria, militar e incluso ambiental», explicó.
La ponente presentó casos emblemáticos de su trayectoria, como el del galeón de Ribadeo, el San Giacomo di Galizia, un navío de finales del siglo XVI del que su equipo ha documentado la estructura naval mediante dendroarqueología, fotogrametría y análisis interdisciplinares. «Los barcos hundidos cuentan la historia de aquellos que llegaron a puerto», señaló Ana Crespo, que diferenció claramente entre arqueología científica y expolio, criticó casos como el del Nuestra Señora de las Mercedes, tremendamente mediático, y recordó la Convención Unesco de 2001, ratificada por España, que protege el patrimonio cultural subacuático. «Los cazatesoros son nuestros enemigos», sentenció.

Autora de ocho libros y más de noventa artículos, entre ellos Arqueología Subacuática y Patrimonio Marítimo (2024), Ana Crespo es miembro de la Academia Europea y del panel de Historia del Consejo Europeo de Investigación. Su ponencia conectó el pasado con tecnologías actuales, como visores web en open access y reconstrucciones 3D que permiten «bucear digitalmente» en los yacimientos. La presentación concluyó con un llamamiento a integrar el patrimonio subacuático en las ciencias oceánicas y a protegerlo ante su vulnerabilidad.
El ciclo Andrés Laguna continúa demostrando la vigencia de las humanidades como ciencia y su capacidad para despertar curiosidad sobre nuestro pasado más oculto. La conferencia de clausura tendrá lugar el próximo lunes, 1 de junio, a las 19:00 horas, en San Quirce. Bajo el título Una ciencia de cine, correrá a cargo de Fernando R. Lafuente, profesor, crítico literario, cinematográfico y gestor cultural, y estará acompañada por la música del cuarteto de cuerda Dalmare.
